La tragedia de Manolo Coseno

El famoso e intrépido explorador y matemático Manolo Coseno se hallaba en plena selva del Orinoco. Tras semanas de búsqueda infructuosa lo encontró casi por casualidad. Se trataba de un ejemplar rarísimo de polinomio silvestre. Decidió llevárselo para estudiarlo mejor en el laboratorio de su casa. Estaba a punto de meterlo en su mochila cuando los vio.

Estaba rodeado de indígenas que le apuntaban con sus lanzas y flechas. Le llevaron a su aldea. Allí, después de varios intentos, logró entenderse con el jefe de la tribu por medio del lenguaje internacional de sordomudos. Y se dio cuenta de su terrible situación.

Había entrado en territorio de los peligrosísimos indios Neperianos (no se sabía de nadie que hubiera salido con vida de allí). Pero lo peor del caso es que, sin saberlo, había profanado uno de los polinomios sagrados de la tribu. El castigo era la muerte.

Manolo Coseno. En plena selva. A cientos de kilómetros de todo lugar civilizado. Capturado y a merced de los sanguinarios Neperianos. No había escapatoria.

Pero un hilo de esperanza apareció en el último instante. La tradición de los neperianos hablaba del dios e, padre de los neperianos. Hablaba de que un día volvería con ellos. Que no lo reconocerían si no le hacían la prueba sagrada.

Encerraron a Manolo en una choza aquella noche. Al día siguiente debía someterse a la prueba y, si no la pasaba, sería ejecutado. La prueba sagrada consistía en resolver los cinco polinomios sagrados. Aquella noche Manolo no durmió.

Nos encontramos en el aeropuerto de Barajas desde donde vamos a hacer una entrevista en exclusiva para TU MICRO a Manolo Coseno. Recién llegado de las selvas sudamericanas…

Corrían los años 80 del siglo XX. Los microordenadores hacían furor: Vic-20, Commodore-64, Zx-81, Zx-Spectrum. Y surgieron las revistas especializadas, que aportaban información sobre periféricos, trucos e incluso pequeños programas en BASIC que hacían las delicias de los usuarios. Una de esas revistas era TUMICRO. En ella, jóvenes estudiantes publicaban sus programas. Algunos soñaban con hacerse ricos y famosos. Algunos aderezaban sus programas con alguna historieta graciosa. Manolo Coseno es un personaje creado en esa época para ilustrar y amenizar el código BASIC de los programas que se publicaban. Pero desgraciadamente Manolo nunca llegó a ver su nombre impreso en esas revistas. Tan solo ha perdurado en un amarillento papel que ha llegado hasta mis manos y he transcrito aquí para que quede constancia.

Este pequeño relato iba a servir de introducción a un programa en BASIC para resolución de polinomios que nunca llegó a publicarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s