Reto 2015 julio 20. Sedas

A todos los principiantes nos gustan las sedas. Esas fotografías en las que el agua de una cascada se convierte en una espuma blanca y sedosa.

Las sedas de los riachuelos son las más fotogénicas y las mejores épocas para realizarlas son en otoño o primavera, cuando los ríos vienen con agua. Hacer sedas en verano es más difícil, pero no imposible.

En verano se pueden hacer sedas marinas, de olas convertidas en humareda. Algunas cascadas o saltos de agua en la montaña también pueden valer. Y en caso de necesidad hasta las fuentes de las plazas de nuestra ciudad.

El truco está en abrir el obturador durante un tiempo largo. Y largo significa desde unos pocos segundos hasta algunos minutos. Cuando el agua corre rápida, como en los ríos y cascadas, basta con unos segundos (2, 5, 10 segundos). Para las olas del mar, que son más lentas, necesitaremos más tiempo.

Accesorio obligatorio es el trípode, conveniente el disparador remoto y opcional el filtro ND (filtro de densidad neutra). Cerrar el diafragma mucho, para poder dar más tiempo de exposición.

El filtro ND hará como si se cerrara más el diafragma, pudiendo así prolongar más tiempo la exposición.

Y practicar y practicar y practicar, tened paciencia.

 

Reto 2015 marzo 16. Fuentes (agua)

La semana del movimiento la vamos a acometer fijándonos en el agua. En el campo encontraremos ríos o manantiales. En la ciudad fuentes grandes y pequeñas. La cuestión es encontrar agua en movimiento.

Dos posibilidades: congelar el movimiento o disolverlo. En cuyo caso tendremos gotas nítidas flotando en el aire o sedas blancas.

Para congelar el movimiento necesitamos una velocidad rápida (por ejemplo 1/1000s). O sea que habrá que hacerlo cuando haya mucha luz y abriendo el diafragma. Esto último implica menos profundidad de campo así que habrá que enfocar bien. Es preferible pre-enfocar; es decir, enfocar en la zona donde pasa el agua y pasar a enfoque manual (para que la cámara no modifique el enfoque). También podemos aumentar la profundidad de campo usando un objetivo más angular o aumentando la distancia (o sea, alejándonos del objeto fuente).

Para el segundo caso, las sedas, necesitaremos un trípode y opcionalmente un filtro ND para que entre menos luz al objetivo. La idea es que la exposición sea larga, lo suficientemente larga para que el agua en movimiento se convierta en un objeto sedoso. Tampoco hace falta mucho tiempo, con un par de segundos de exposición ya obtendremos el efecto. Así que habrá que cerrar el diafragma (mejor, más profundidad de campo) y usar un ISO bajo.