Aqualopter. Capítulo 5: Bautizo espacial

Bautizo espacial

Menos mal que embarqué en ayunas porque si no me hubiera pasado el viaje vomitando. Los vuelos orbitales, que habían empezado siendo carísimos y exclusivos de multimillonarios, se habían vuelto asequibles y puesto de moda, como los cruceros de vacaciones. Viajes de novios, excursiones de estudiantes y jubilados. Cierto era que las nuevas naves podían albergar cerca de cien pasajeros y su mantenimiento era mucho más económico.  Sigue leyendo