El caníbal

El Caníbal (relato)

El caníbal se dispuso a trabajar sobre el muslo aún caliente.
Levantó la piel lentamente, procurando no rasgarla.
Separo los músculos uno a uno.
Seccionó los tendones.
Accedió limpiamente al fémur.
De repente, una voz terrorífica le heló la sangre.
– ¡Pero Manolito! ¿Todavía no te has acabado el pollo?

Anuncios