Las llaves

DSC_5956Era un día de diciembre, de esos en los que todos los restaurantes están llenos de grupos celebrando la cena de navidad. Grupos de empleados, grupos de amigos del colegio, grupos de colegas de profesión. En el restaurante “El Mejillón” debíamos estar 15 o 20 grupos diferentes.

Yo había dejado de ser “pitufo”, que era así como llamaban a los novatos en mi empresa. Era mi segundo año, ya no hacía fotocopias y los nuevos me miraban con admiración.

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