Gravity

Gravity

Hoy me toca recopilar algunos trabajos recientes en los que busco la flotabilidad y el movimiento congelado. Independientemente de la calidad o no de las fotos, lo importante es la diversión de la puesta en escena. El truco: repetir y repetir hasta encontrar el momento.

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Reto 2015 noviembre 16. Sujeto estático

Una práctica original que intenta plasmar el ajetreo urbano. La foto de esta semana la vamos a tomar en la calle. Consiste en obtener un sujeto nítido y estático entre otros borrosos moviéndose.

Necesitaremos, por lo tanto, una velocidad larga, un lugar de ajetreo y una persona que permanezca inmóvil.

Opcional  un trípode, dependiendo de tiempo de exposición.

El resto a gusto del fotógrafo. Los móviles pueden ser personas, vehículos, objetos… el caso es que se desplacen lo suficiente como para salir movidos en la foto. El sujeto ha de estar lo suficientemente quieto como para salir nítido en la foto. El grado de nitidez y de movimiento es variable y aconsejo hacer pruebas hasta conseguir el efecto deseado.

Reto 2015 marzo 16. Fuentes (agua)

La semana del movimiento la vamos a acometer fijándonos en el agua. En el campo encontraremos ríos o manantiales. En la ciudad fuentes grandes y pequeñas. La cuestión es encontrar agua en movimiento.

Dos posibilidades: congelar el movimiento o disolverlo. En cuyo caso tendremos gotas nítidas flotando en el aire o sedas blancas.

Para congelar el movimiento necesitamos una velocidad rápida (por ejemplo 1/1000s). O sea que habrá que hacerlo cuando haya mucha luz y abriendo el diafragma. Esto último implica menos profundidad de campo así que habrá que enfocar bien. Es preferible pre-enfocar; es decir, enfocar en la zona donde pasa el agua y pasar a enfoque manual (para que la cámara no modifique el enfoque). También podemos aumentar la profundidad de campo usando un objetivo más angular o aumentando la distancia (o sea, alejándonos del objeto fuente).

Para el segundo caso, las sedas, necesitaremos un trípode y opcionalmente un filtro ND para que entre menos luz al objetivo. La idea es que la exposición sea larga, lo suficientemente larga para que el agua en movimiento se convierta en un objeto sedoso. Tampoco hace falta mucho tiempo, con un par de segundos de exposición ya obtendremos el efecto. Así que habrá que cerrar el diafragma (mejor, más profundidad de campo) y usar un ISO bajo.