En Colón sin trípode

Cuando a uno le dejan suelto en medio de Madrid, con una cámara y algo de tiempo, pues hace lo que más le apetece. En este caso sacar fotos aunque no se disponga de los elementos más importantes (buena luz, un trípode). Y eso, precisamente, es lo más divertido. Acumulación exagerada de reflejos en la plaza de Colón de Madrid.