Robados desde la cafetería

Un café, un pincho de tortilla y una ventana con vistas. ¿Qué más se puede pedir?

Reto 2015 febrero 2. Robado

DSC_3467Entramos en el segundo mes, ya más tranquilos porque vamos cogiéndole el aire al reto. Primera semana del mes = retrato. En este caso practicaremos el noble arte del “robado”.

El robado es un retrato no consentido. Es decir, el que se saca sin que el sujeto lo sepa y dé su consentimiento. Lo normal es hacer el robado en la calle, pero también se puede obtener en lugares cerrados concurridos como exposiciones, conciertos, mercadillos etc.

Los primeros robados los haremos desde lejos, para no ser descubiertos. Necesitaremos, por tanto, un teleobjetivo. En cuyo caso, para evitar la trepidación, es necesario usar una velocidad de obturación superior al número de la distancia focal del objetivo. Ejemplo: si montamos un 300mm deberemos poner una velocidad de 1/500 o superior.

Muchos practicantes del robado utilizan el modo “P” para poder disparar rápidamente en cualquier situación. Yo aconsejo probar el modo “S” (“Tv” en Canon) fijando la velocidad a un valor superior a la distancia focal del objetivo, como indicamos más arriba. Y dejar el zoom en el extremo tele (distancia focal mayor).

Si es en la calle, elegir las horas centrales del día para no tener problemas de luz.

Pistas: el modo ráfaga te ayudará a obtener diferentes instantes del mismo modelo y así tener más opciones para seleccionar. Para disimular y que el sujeto no sospeche, dispara sin mirar por el visor, o simula que estás fotografiando otra cosa. Hay que ser muy rápido. Y si te atreves, acércate más y trata de conseguir contacto visual (sacar al sujeto mirando hacia la cámara).